Una empresa es grande cuando son grandes las personas que la componen. En la casa de Tacchini vive una gran familia: estructurada según jerarquías que no necesitan estar escritas. De esta casa entran y salen proyectistas, diseñadores, estilistas, investigadores, técnicos que enriquecen la cotidianidad y la historia de esta familia: y cada uno de ellos se recorta un rol especial.